20 cosas que extrañaría de El Salvador si me fuera
Se me cruzaba por la mente este listado... sin ningún orden de preferencia, sino totalmente random (pero de corazón):
- La Luna Casa y Arte: creo que somos bastantes los que tenemos este mágico lugar atado a muchos recuerdos y momentos han marcado nuestras vidas... ¡cuántas canciones gritadas desde el alma! Ojalá no llegue el día en que diga una estupidez como “ya no estoy para andar en este tipo de lugares”.
- Pilsener: ni hablar, ¡deliciosa a nivel mundial! Muy probablemente fue la primera cerveza que probamos al lado de nuestros amigos de juventud. Es como la persona a quien besaste primero: habrá otras, pero todos los besos de tu vida los vas a comparar con el primero para calificarlos.
- Pupusas: imaginátelas con curtido y salsa, el queso chorriado por los lados ya frito. Personalmente, me gustan las de La Paciencia de Olocuilta (excepto el curtido) o unas de una pupusería de Ahuachapán que se llama La Choza. En Los Planes hay algunas buenas.
- Ultravioleta: "sin ti me desespero, sin ti mi mundo explota, sin ti, no sé qué hacer..." Esta banda sí que es buena, tanto por su música original como por sus grandísimos covers, buen gusto y presencia musical. Nada mejor que verlos un miércoles en la noche en Republik fusionando la música con el ambiente y unas cervecitas.
- Tayúa: para quienes no conocen, visítenlo,en Ataco, es un barcito restaurante estilo bohemio, pero con un ambiente súper tranquilo. La comida es rica y gourmet. Verónica, la dueña, tengo entendido que es chef profesional.
- La Iglesia: en todo el mundo el cristianismo y el catolicismo existe, pero los grupos en los que de joven te congregabas, los llevarás en el corazón siempre y serán únicos (al menos conozco mucha gente a la que así le pasa).
- Las distancias cortas entre ciudad, montaña y playa: en pocos países podría estar planeando ir a la montaña el viernes, regresar sábado a San Salvador, ir a la playa en la noche y estar de vuelta el domingo. Todo esto con un consumo de combustible relativamente barato, en el mejor sistema vial de la región y con bajos costos de alimentación y hospedaje a la mano.
- La pizza de camarones La Hola Beto's: sin lugar a dudas la mejor pizza que he probado en el país y capaz de competir mundialmente. ¡Qué cantidad de queso delicioso la que lleva, Dios mío! Es en vano describírtela: la tenés que probar.
- Frigüey: me parece otra banda muy buena con música original que se contagia más rápido que la fiebre porcina, los bostezos o los estornudos.
- Regia: pero la botella grande que nos tomamos en la tiendita de la colonia. ¿Qué otra como ella? Como dato curioso, dicen que es la mejor de las nacionales en cuanto a calidad y premios obtenidos, y también muy preferida entre los extranjeros que vienen.
- Boquitas Diana (aunque hay en otros países de C.A.): palitos, tortillitas jalapeños, nachos, elotitos, churros, quesitos, tor-trix, alboroto, conga mix, maní japonés, maíz chino, etc. Nada más que decir.
- El Tunco (La Juana): ¡qué ambiente el que se vive! Quizá uno de los pocos lugares que más o menos pudiera tildarse de “multicultural” en el país por toda la gente que nos visita de fuera para surfear en las olas de primer nivel. Últimamente hay muy buenos lugares que visitar por allí.
- Lago de Coatepeque: por algo está muy arriba en el listado de las nuevas maravillas del mundo. Es realmente impresionante, aun muy bien conservado y lástima que también aun inexplotado. Ojalá que un día haya más turismo, siempre cuidando el recurso y con un crecimiento responsable.
- La piratería al alcance (me apena, pero no pienso mentir): Sí, sé que está mal, pero bueno, me confieso culpable entonces de comprar películas pirata en la calle y bajar cosas gratis de internet. En los países desarrollados es muy difícil, según me cuentan.
- El lado bueno del salvadoreño, amigable, muchas veces solidario: muchos defectos podremos tener de los cuales ya se habla bastante en distintos medios y oportunidades, pero también somos amigables y solidarios muchas veces. Y no lo digo como comercial de TV para vender más; en serio muchos valen la pena y no en todos los países son iguales.
- El queso Petacones: en los panes que llevaba al colegio, derretido sobre una rodaja de pan de caja recién salida del horno, tostadita… ¡buenísimo!
- Los pastelitos de masa: igual que las pupusas, con curtido y salsa, en una bolsa como las de gaseosa, transparente y de “cora”, aunque me trae más recuerdos la de "colón".
- Mango twist: te desvela, pero es bueno. ¿Qué le podemos hacer más que socarla - o al contrario -?
- Panes chuchos de los que venden afuera de colegios: creo que tengo que dejar de pensar en tanta comida y mejor hacer ejercicio… pero al César lo que es del César: los panes chucos triunfan.
- Hamburguesas y tortas del estadio: menos mal que ya se acabó la lista porque ya me estaba dando hambre. ¡Qué buenas son estas burgers y tortas! Siempre y cuando no te caiga ningún líquido extraño encima cuando te la comés en el estadio.
