¿Me permite asaltarlo, por favor?
Creo que es común y muy frecuente salir de paseo un día o de noche en San Salvador y en otras partes del país y encontrarse con muchos limosneros. La mayoría de personas les dan lo que pueden cuando así es su voluntad. Sin embargo últimamente se ha puesto muy de moda, quizás más que todo en la capital, el fenómeno que lleva el mismo nombre que este artículo: "¿Me permite asaltarlo, por favor?"
Más o menos en mayo del presente año visité el antro "La Ventana", en su nuevo local de la Escalón. Dado que llegué con mis amigos un poco tarde, había bastante parqueo y pudimos parquearnos justo frente a la mesa donde pensábamos sentarnos, casi frente a la calle y desde donde perfectamente estaríamos como a dos metros del carro y podríamos estar pendientes. Se acerca un tipo con un bate y nos pregunta si queremos que nos cuide el carro. Andábamos cortos de dinero y dado que íbamos a poder estar viendo todo el tiempo el carro, le dimos las gracias y le dijimos que no. Tuvimos la suerte de que no era del todo violento y se limito a insultarnos tanto al entrar como al salir del bar.
Este caso es solo uno de muchísimos que suceden todos los días en San Salvador y en todo el país. Se ha convertido en una manera "educada" de asaltar a las personas. Lo peor que he visto son esos tipos en la Zona Rosa que incluso ponen ladrillos para tapar el parqueo, de forma que para poder alguien parquearse allí, tenga obligadamente que pagarles los ahora $2 que cobran. ¡Por Dios! Hay personas que salen en la noche solo a tomar una cerveza para platicar, sobre todo si andan manejando, no toman. $2 es posiblemente igual o más de lo que cuesta una cerveza nacional en la mayoría de lugares donde no hay parqueo. Son $2 que cobran por alquilar un pedazo de tierra que no es de ellos. Está como si yo me pongo con un barril lleno de cemento a cobrar peaje en el Espino. Si yo me rehuso a pagar este tipo de "propina", está bien, estoy renunciando al servicio de "protección" a mi vehículo, pero no tiene nadie que venir y rayarlo ni yo tendría por qué temer de una agresión de este tipo. Hace un mes pagué $1 afuera de una funeraria en la Rousevelt y cuando llegué a mi casa vi que el carro tenía un rayón en todo el bahúl.
Es difícil con la situación de delincuencia que se vive en el país enfrentarse a este tipo de gente. No se puede decir que carece de razón aquel que algo enojado acepta pagar por temor a que le pase algo a él o a su carro. Sucede también - porque no hay que negarlo - que tenemos que dejar el carro en un lugar solitario y no nos importaría pagarle a alguien para que nos cuide el automóvil. El punto aquí es no coartar la voluntad de nadie. Si yo quiero un servicio, pues lo pago, pero que no me obliguen a hacerlo ni que me amenacen con consecuencias en caso de no pagarlo.
Seguramente estará quien piense que es preferible que estas personas se dediquen a esto y no a asaltar a punta de pistola y violar gente, total es el gobierno el culpable de todos los males de la sociedad, el que no provee de empleos suficientes. Este último punto no lo voy a discutir. Obviamente es mejor que haya gente que "asalte con permiso" a que hayan más homicidas, pero me parece que no debe permitirse que esto siga sucediendo.
¿Y entonces qué? Pienso que los dueños de este tipo de establecimientos deberían preocuparse por la seguridad del parqueo. Muchos lugares no cuentan con un espacio suficiente para los vehículos de sus clientes, pero podrían contratar seguridad para que cuiden los carros en la calle. No sería la primera vez que alguien lo hace y creo que así debería de ser. Muchas personas quizás se aburren de ir a los antros de Multiplaza y La Gran Vía, pero siguen yendo por el parqueo y la seguridad que ofrecen. Sin duda el centro comercial cobra una comisión o algún tipo de canon a los dueños de los antros por este tipo de servicio del que disfrutan sus clientes. A lo mejor no sea una solución salomónica, pero sí es justo que los propietarios de estos negocios incurran en estos gastos, para seguridad de las personas y de sus carros; sobre todo con la delincuencia que se ha observado últimamente en estos antros.
No cabe duda de que es un fenómeno en voga el "asalto educado" y creo que a la mayoría que nos toca pagarlo nos molesta el que nos sea impuesto como obligación. Es un mal mucho menor en comparación a ser víctima de agresiones físicas u otras, pero es un mal que debe evitarse. ¿Cómo? Pues con una inversión de parte de los dueños de estos antros en seguridad privada para el beneficio de sus clientes, de forma que a largo plazo les representaría hasta más ganancias.


Romaní dijo
Tenéis perdida la batalla.
Ya habéis desistido de exigir al gobierno que garantice la seguridad, como es su obligación, y ahora pedís, por favor, que los comerciantes inviertan en seguridad privada.
¿Es que no pagáis impuestos? Pues exigir resultados.
Sé que es muy fácil decirlo y también sé, porque he estado por ahí, las circunstancias en las que os movéis, pero creo que no se debe dejar de exigir al gobierno que cumpla con sus obligaciones.
3 Agosto 2006 | 01:27 PM